miércoles, 1 de agosto de 2012

Debemos dar tiempo al tiempo

Londres 2012, la meta hacia la que todo deportista aspiraba llegar desde que finalizó Pekín 2008. Los frutos de un entrenamiento y un esfuerzo realizado a conciencia por cada deportista. El escaparate para demostrar sus cualidades ante el mundo. Todos los deportistas disfrutan cada momento en el que participan en los Juegos Olímpicos.
España es siempre un país que espera lo máximo de todos los deportistas que participan allí. Acostumbrados ya a la victoria, no recordamos a veces lo complicado que es ganar, o llegar tan lejos en competiciones en las que te enfrentas con los mejores deportistas del mundo.


Durante estos días, hemos contado a pares todas las derrotas de los representantes de nuestro país, y solamente nos cercamos en la palabra "derrota", sin contar con las incidencias o circunstancias concretas que han podido incidir en ella. Evidentemente, existen derrotas justas, como la eliminación de la selección de fútbol tras tres partidos paupérrimos, pero hay también derrotas más polémicas, como la pérdida del bronce de Sugoi Uriarte por decisión del juez, o aquel gol fantasma del España-Croacia de Waterpolo. También hay "no victorias" que estuvieron al borde de la gloria, como el cuarto puesto de Ander Elosegui en Slalom de canoa o el quinto puesto de Samu Hernanz en Slalom de K1, o derrotas por incidencias desafortunadas, como la rotura de cadena y el pinchazo de Luis-León Sánchez en la contrarreloj de ciclismo.
No debemos ser ahora pesimistas, puesto que nuestros deportistas tienen calidad para ganar, y ya es complicado que haya tantas incidencias negativas ,como ha habido en estos primeros días, que nos impidan ganar más medallas. Además, algo en lo que España es fuerte, es en los deportes de equipo, los cuales finalizan durante los últimos días de los Juegos Olímpicos; durante la segunda semana de competiciones olímpicas veremos muchísimas más medallas que estos primeros días.
También es necesario destacar que Mireia Belmonte ha estrenado ya el medallero español con una reluciente plata lograda en los 200 metros mariposa de natación, algo que quita ya la presión a los demás deportistas de tener que lograr la primera medalla para España. Una vez lograda la primera medalla, todas las demás vendrán más fácilmente.


Mireia nos ha mostrado que se puede ganar aunque lluevan las críticas y se tenga un enorme temor a la derrota. Por el momento, ella nos ha dado la única medalla, pero los momentos difíciles son los que sacan lo mejor de cada uno, y con una motivación adecuada, los deportistas españoles nos seguirán deleitando con muchas medallas más. Para ello, es más necesario que nunca animar a nuestros representantes en los Juegos Olímpicos, y no dirigirse al camino fácil de la crítica.
¡Mucho ánimo a todos los deportistas españoles, aún tenéis muchas alegrías que dar!

sábado, 30 de junio de 2012

Cita con la historia

Una vez más, España ha llegado a la final de un gran torneo, en el que deberá enfrentarse a la selección italiana, un equipo más renovado que en otros años, con un estilo de juego más vistoso de lo que estamos acostumbrados a ver en Italia, y con un hambre de títulos que antes habían perdido. Prandelli ha hecho maravillas con los "azzurri".
Estamos frente a una selección con enorme calidad individual y con una buena compenetración entre sus compañeros. Además de tener jugadores jóvenes e importantes, como Ballotelli, que se han hecho un hueco en el once, cuentan con un elenco de jugadores experimentados que han encontrado en la Eurocopa una reválida de su calidad, como es el caso de Buffon o de Pirlo.


Además, en la fase de grupos, Italia demostró a España que en esta Eurocopa quieren llegar lejos, y que se encuentran capacitados para ello. Ahora, pues, nuestro objetivo es pararles los pies y lograr un objetivo que es común en ambos países: ver levantar el trofeo a nuestros respectivos capitanes. En España deseamos volver a ver a Casillas levantar la copa de la Euro, mientras que los italianos quieren que la levante Buffon.

Sí, Italia tiene una selección muy poderosa, pero cetro del fútbol lo posee España. Muchas selecciones tienen en la selección española su espejo en filosofía de juego: control del balón, dominio de la posesión y elaboración de jugadas a través del toque. Además, estamos disfrutando de la mejor generación de futbolistas españoles de la historia: Casillas, Ramos, Piqué, Xavi, Xabi Alonso, Iniesta, Cesc, Silva...


Hemos sido desde 2008 capaces de tumbar a las más grandes selecciones que se nos han puesto por delante: Italia y Alemania en 2008, Portugal, Alemania y Holanda en 2010, y a Francia y Portugal en esta Eurocopa; y si logramos derrotar a Italia mañana, grabaremos en oro sobre los escritos del fútbol, contando cómo un equipo ha sido capaz de no ganar nada a ganarlo todo, y de el orgullo que es para los españoles el animar y disfrutar de una selección a la que nadie sabe aún como parar, a pesar de llevar mucho tiempo con la misma filosofía de juego. 
Mañana España tiene una cita con la historia, y toca demostrar que esta selección sigue con hambre y ganas de seguir siendo los mejores. ¡Vamos, España!

jueves, 31 de mayo de 2012

Radamel Falcao: hay un tigre suelto

Hay muy pocos delanteros con su habilidad para crear jugadas de ataque, menos aún con su disparo con las dos piernas, y casi nadie con un remate tan perfecto como el suyo. En este momento, uno de los delanteros de moda, sin duda, es el colombiano Radamel Falcao.


lunes, 30 de abril de 2012

¡Oh Capitán, mi Capitán!

Los últimos siete días han sido un estallido total de grandes titulares en cuanto a fútbol se refiere: la sentencia de la Liga por parte del Real Madrid; la eliminación de Real Madrid y Barcelona en las semifinales de la Champions League, lo cual supuso una de las mayores curas de humildad que recuerdo, especialmente para todos los que daban por hecho que ambos clubes se verían las caras en la final; las semifinales de Europa League que dejan al Atlético de Madrid y al Athletic de Bilbao como finalistas de la competición europea; el anuncio de Mourinho de que seguirá en el Real Madrid, o el anuncio de que Guardiola deja el Barcelona y le relevará Tito Vilanova. No es fácil recordar una semana deportiva en la que hayan sucedido tantas cosas. Pero, en mi humilde opinión, considero más prioritario hablar de algo que todavía no he citado, y de lo que no se ha hablado tanto: la despedida de Raúl González Blanco en la que es ahora una de sus casas, el Veltins-Arena.



El pasado sábado, Raúl jugó su último partido en casa con la elástica del Schalke, y los alemanes no dudaron en ningún momento rendir un gran homenaje al final del partido. Un partido, en el que además, logró marcar un gol más para su cuenta, un gol muy de los suyos, de los que coge en un rechace y la empuja dentro de la portería.
Al acabar el partido, la afición se volcó en ovacionar y agradecer a su ya Eterno Siete todo lo que ha hecho por el club en estos dos últimos años. Además, el Gran Capitán no dudó en sacar a sus cuatro hijos y a su pequeña hija al césped, para que pudieran admirar el cariño y el respeto que la afición le tiene.
Y si eso es poco, el Schalke anunció que esa dorsal será retirada y que Raúl recibirá un partido homenaje el próximo año. Es increíble como en solamente dos años ha podido un jugador consagrarse como una leyenda y un estandarte del equipo.
Es increíble también que un rival y amigo como Guardiola haya confesado que es "el jugador español más grande de la historia", siendo él entrenador de los jugadores que sostienen el juego de la Selección Española, campeona de Europa y del Mundo.


Son tantos los elogios que Raúl podría recibir, que no se podrían resumir ni con mil imágenes ni con un millón de palabras. Pero hay algo de lo que estoy totalmente seguro: Raúl, vayas donde vayas, eres, has sido, y serás una de las leyendas más grandes del fútbol español. ¡Oh Capitán, mi Capitán!

viernes, 30 de marzo de 2012

Raúl González, el mito incombustible

Aún recuerdo aquel caluroso día de Julio, en el que a mediodía se dio un acto austero y frío para hacer pública la rescisión de contrato de Raúl González Blanco, el futbolista español más importante de la historia del Real Madrid.
Fue un acto que se realizó a puerta cerrada, y que solamente lo pudieron presenciar algunos admiradores que en aquel momento estaban realizando el Tour del Bernabéu. Una despedida fría y triste, aunque emotiva, para un jugador que lo ha dado todo por su equipo durante 16 años de su carrera.


Aquella despedida, unida a la falta de continuidad que tuvo en su última temporada de blanco (por lesiones y una dura competencia) hizo pensar que su cambio de aires al club de Gerselkinchen suponía ya el ocaso final de su carrera. Nada más lejos de la realidad.
Desde que llegó al Schalke 04 tras abandonar al Real Madrid, ha demostrado sin descanso a los hinchas alemanes por qué es uno de los mitos, no sólo de los madridistas, sino de cualquier admirador del fútbol. En menos de dos años, el siete del Schalke se ha ganado a la afición tomando las riendas de su equipo, moviendo el juego ofensivo del equipo, marcando notables cifras de goles y corriendo en todas las jugadas, sea el minuto 1 o el minuto 92. Ha recogido tal liderazgo en el equipo que tiene el orgullo de haber portado el brazalete de capitán, tirando del carro, como siempre hizo en el Real Madrid.



El último ejemplo de ello lo vimos en el último partido del Schalke, contra el Athletic de Bilbao, en cuartos de Final de la Europa League. Pese a la merecida victoria de los vascos por 2-4, Raúl fue el estandarte ofensivo del equipo alemán, logrando marcar dos goles a un equipo al que ya le metió muchos goles más con el Real Madrid. Fue un partido grande, y demostró que aún le queda combustible para ser capaz de hacer temblar a un equipo como el Athletic de Bilbao, que ha sido capaz de eliminar al Manchester United, subcampeón actual de la Champions.

Raúl, ojalá pudiéramos seguir disfrutando de tu fútbol más años, porque, en lo que debería ser el ocaso de tu carrera, brillas más que muchas estrellas del fútbol actual. Solamente puedo decir algo más: Señor Raúl, Gran Capitán.