Comienza una nueva temporada en la NBA, y una camiseta roja procedente de Houston emerge con fuerza en la Conferencia Oeste. Los Rockets se han convertido en una de las franquicias más prometedoras de la temporada tras lograr el astronómico fichaje de Dwight Howard, el poderoso pívot que decidió cambiar de aires tras una irregular temporada en Los Ángeles Lakers.
Los Houston Rockets suman esta destacada incorporación a una plantilla que la temporada pasada ya fue capaz de disputar los Playoffs. Un nuevo equipo que, entrenado por Kevin McHale, alzó a James Harden como una de las mayores estrellas de la NBA, con unas estadísticas de anotación abrumadoras y con una espléndida capacidad de dar juego al equipo.
Las estrellas del equipo son innegablemente James Harden y Dwight Howard, pero una de las características de esta plantilla es que todos sus miembros pueden destacar en cualquier partido. Hay jugadores como Chandler Parsons, que temporada a temporada afianza más su juego hasta ser imprescindible en el quinteto inicial; Jeremy Lin, el prometedor base que mostró con los Kniks un potencial que atrajo a Houston para su contratación; u Omer Asik, el pívot turco que firmó una notable campaña, aunque este año tendrá que reconvertirse al puesto de ala-pívot para la entrada de Howard en el esquema.
Con la más que probable entrada de Asik en el quinteto habitual del equipo, una característica destacada será la altura de sus jugadores. Un pívot actuando de ala-pívot, unido a la ya considerable altura de Howard o Parsons les dará ventaja en el juego interior, especialmente a la hora de capturar rebotes o defender en el poste, una virtud que la temporada anterior no existía. En cuanto al juego exterior, el equipo cuenta con Harden como uno de los lanzadores de triples más destacados de la NBA, y con un gran número de jugadores que se atreven a anotar en lanzamientos exteriores como Lin, Parsons, Beverley, Francisco García o Casspi, otra de las nuevas incorporaciones del equipo.
Houston Rockets posee dos anillos que ganó de forma consecutiva en 1994 y 1995, con el dorsal 34 de Olajuwon comandando en el parqué, pero desde aquellos años la franquicia no ha vuelto a disputar una final. Se intentó recuperar el nivel más de una vez, y se acercaron a ese nivel cuando Yao Ming y Mcgrady coincidieron en la cancha, pero las lesiones del pívot chino truncaron tanto su carrera como los objetivos de Houston.
Pasados unos años de reconstrucción, actualmente hay un equipo joven, competitivo y poderoso que ha captado la atención de propios y extraños. Han mostrado su capacidad durante los partidos amistosos del mes de octubre, y ahora les toca mostrar ese nivel en la nueva temporada que se avecina. Ahora toca disfrutar del baloncesto.
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