domingo, 11 de diciembre de 2011

El Barcelona gana... otra vez

Anoche, tuvo lugar el partido más esperado del fútbol, y sirvió para demostrar qué equipo tiene actualmente el mundo a sus pies: el F.C. Barcelona.
Tras un duro partido de 90 minutos, el resultado final del partido fue de 1-3. El Real Madrid sigue sin saber lo que es ganar al Pep Team en el Santiago Bernabéu; el estrepitoso balance es de dos empates (1-1 en la pasada liga, y 2-2 en la Supercopa de España) y cuatro derrotas (2-6 en la 08-09, 0-2 en la 09-10, 0-2 en la pasada semifinal de la Champions, y el 1-3 de ayer).
Nada más empezar el partido, el cuento parecía que iba a ser de otra manera. En menos de 30 segundos, el Real Madrid asfixió al Barcelona con la presión, y Benzema sacó un gol tras una mala salida de balón de Víctor Valdés.
 Durante los primeros minutos del partido, el Real Madrid se veía cómodo en el campo. No paraba de robar balones en el medio campo al Barcelona, y encaraba la portería culé en varias ocasiones más.
En estos momentos de aluvión madridista, Cristiano Ronaldo no aprovechó sus oportunidades para ampliar el  marcador, mandando fuera un balón que no está acostumbrado a fallar.
Ese fallo hizo a Cristiano Ronaldo víctima de la ansiedad, que se precipitaba una y otra vez cuando el balón estaba en sus pies. Puyol le ganó el duelo en casi todas las jugadas del partido.Personalmente, para mí, el defensa blaugrana ha sido el verdadero hombre del partido. Impidió una y otra vez las internadas por la banda derecha de Cristiano Ronaldo, y también de Di María, cuando los últimos minutos del partido decidieron cambiar de banda.
Poco tardó Messi en aparecer en el partido,que a los cinco minutos de partido obligó a casillas a realizar una parada prodigiosa después de robar el balón a Sergio Ramos en un resbalón, y que tras una gran jugada individual a la media hora de partido, dio un pase en profundidad a Alexis, que se quedó en la frontal del área y batió a Casillas de un disparo cruzado. el 1-1 fue el resultado con el que el partido se fue al descanso.
En la segunda parte, el Madrid ya no tenía la misma frescura para presionar que al comienzo del partido. Dosificaron mal su energía, y al final del partido, el cuerpo no les respondía para remontar el marcador.
El 1-2 surgió de una jugada muy casual, en la que el balón entró tras un disparo de Xavi que rebota en Marcelo, y desvía la trayectoria del movimiento de Casillas, que intenta alcanzar el balón sin lograrlo. Pocos minutos después, Cristiano Ronaldo volvió a fallar una ocasión que hubiera otorgado el empate, en un remate de cabeza que se marchó fuera. Segundos después de esa jugada, un ataque veloz del Barcelona acaba en un centro de Alves y un remate de cabeza de Cesc que acaba dentro de la portería merengue. Este gol hundió totalmente a los jugadores blancos, que se vio que tiraron la toalla mucho antes de acabar el partido: tras el tercer gol, la presión es inexistente, las pérdidas en el medio campo del Madrid se multiplicaron, y solo llegaron una vez más con claridad, en un disparo de Kaká que Valdés detuvo con bastante fortuna.

En estos minutos, el Barcelona logró el control total y absoluto del partido, manteniendo el balón, y teniendo más oportunidades para abultar más el marcador. Pero finalmente, el partido acabó con 1-3.
Al final del partido, eso sí, vi un hecho lamentable: Marcelo le negó la mano a Gerard Piqué cuando éste se la ofreció. Y seguro que esto disgustó más a los madridistas que a los culés. Los culés lo pueden ver como una falta de respeto, pero los madridistas  escuchan al final de cada partido el himno, que dice: "cuando pierden dan la mano, sin envidias ni rencores, como bueno y fiel hermano" , y saben que esa acción no representaba los verdaderos valores madridistas.
También se volvio a ver un juego duro, pero al menos no se ha llegado a límites tan extremos como otras veces.
Quien quiera opinar sobre su visión del clásico, también puede hacerlo.

2 comentarios:

  1. En mi opinión creo que cristiano estuvo irreconocible comparándolo con los otros partidos de liga ya disputados como contra el málaca. ¿puede ser qué Cristiano no sepa controlar su mente frente a grandes retos como lo fue el clásico? si fuera otro jugador el entrenador no dudaría en cambiarlo,¿por qué no es así que tiene que le haga tan distinto?

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  2. La verdad, es que Cristiano en los partidos importantes, se centra en su partido y se olvida del equipo. En los últimos partidos parecía que estaba siendo más generoso en su juego, pero en los partidos importantes abusa de confianza y quiere resolver el partido por su cuenta.

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