martes, 27 de diciembre de 2011

Villarreal y Atlético... ¿qué les sucede?

El año 2011 está llegando a su fin, y sin duda alguna, a mitad de temporada, el Villarreal y el Atlético están siendo los dos equipos más decepcionantes.
La frustrante temporada de ambos equipos ha causado en ambos casos la destitución de su entrenador: el Atlético ha despedido a Manzano para traer a Simeone y el Villarreal ha echado a Garrido para contratar a Molina. Sin embargo, aunque poseen el mismo desenlace en la primera mitad de temporada, las causas de cada equipo son muy diferentes.

El Atlético, como cada verano, viene de pretemporada con aires muy renovados, debido a sus constantes movimientos de jugadores y entrenadores. Manzano llegó como nuevo capitán del barco rojiblanco, y aunque perdió a jugadores clave del equipo ( Forlán, Agüero y De Gea, entre otros), llegaron otros de muy alto nivel también ( Falcao, Diego, Courtois y Adrián, entre otros).
Evidentemente, a este equipo le sobra calidad, pero toda ella se desperdicia por la inestabilidad anímica de los jugadores, la presión de la prensa sobre Manzano y la muy polémica gestión de Gil Marín, causando que los hinchas rojiblancos acaben impacientándose y terminen abucheando a su propio equipo en el Vicente Calderón.
Evidentemente, se esperaba mucho más del atlético esta temporada: aunque lograron encarrilar la primera fase de la Europa League, rondan el décimo puesto en la clasificación liguera, y han sido apeados de la Copa del Rey por el Albacete más modesto de los últimos años.
Ahora, llega el "Cholo" Simeone a intentar salvar la temporada, ya que si la suerte le acompaña, puede llegar lejos en la Europa League y clasificar al Atlético en liga para competiciones europeas, pero eso está en manos del "Cholo" y sus jugadores.

El Villarreal, ahora, está sufriendo uno de los peores momentos desde que está en 1º División: está rozando el descenso en el 17º puesto, ha sido eliminado de la Champions perdiendo los 6 partidos, y le ha eliminado de la Copa del Rey el modestísimo Mirandés... y eso era una situación totalmente inimaginable en agosto...
A diferencia del Atlético, los motivos para tan malos resultados no son tan relacionados con la gestión, sino que lo encontramos en un túmulo de inconvenientes deportivos, como la marcha de Cazorla en verano, las lesiones de jugadores clave como Nilmar o Rossi, y el pobre rendimiento de algunas de las nuevas incorporaciones.
Aunque son motivos de peso, parecen insuficientes para justificar que el Villarreal no haya sido capaz de reaccionar o mejorar su rendimiento en tanto tiempo. Sin duda, José Francisco Molina se encuentra con un papelón para volver a sacar a flote al submarino amarillo, que con suerte volverá este año 2012 al sitio que le ha correspondido estos últimos años.

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